Mujer trabajadora y líder

Quizás decir que una mujer es trabajadora y líder puede ser redundante, porque habitualmente las mujeres suelen tener esas cualidades, trabajar incansablemente, en ocasiones sin remuneración, o bien con una remuneración inadecuada si se compara con una posición similar para un hombre, y en el tema de ser líder, inevitablemente tienen que asumir liderazgo en algún frente, sea en la casa, en el trabajo o en la sociedad…

Y no sé si tener 4 hermanas y provenir de padres que vivieron en familias con “sistemas matriarcales”, me haya dado mayor afinidad e incluso facilidad para conversar con mujeres, el caso es que he tenido muy gratas experiencias dando Coaching a mujeres quiénes, dicho sea de paso, además de sorprenderme, años después las veo seguir alcanzando nuevos éxitos, en los dominios en los que han decidido enfocarse.

En la mayoría de los casos, en mi experiencia, mis clientes (mujeres) lo que más les cuesta es darse cuenta de quiénes son en realidad, de valorar, de entender o descubrir, lo que ya son, y si bien en ocasiones esta imposibilidad transita por la animadversión que pueda existir hacia las mujeres en los diversos ámbitos de su quehacer cotidiano, también puede estar dada por esas creencias que se han cultivado desde la infancia.

Y de nada podrán servir palabras de aliento, hasta que ella, tenga el tiempo y el espacio de tomar conciencia, lo que implica, así de pronto: parar; pues como he dicho, trabajando con ahínco y estando a cargo, no hay el tiempo para sí misma, para pensar, sentir, reflexionar, crecer, desarrollar, planear, en fin…

El Coaching permite reconstruir ese canal de comunicación con su ser, con su interior, habilitar la capacidad de poder escuchar su voz interior, su cuerpo, lo que están dentro de su naturaleza, y que por diversas razones ha quedado como escondido o callado, y sin embargo, ahí está, latente, presente y muchas veces puesto de manifiesto de manera poco consciente.

Entonces, el Coaching le permite a esa mujer, líder y trabajadora, conectar consigo misma, así como ha podido hacerlo con otras personas, sean sus amigos, sus colaboradores, sus hijos, o alguien más; y descubrir, esa fuerte necesidad de valorar, desde diversas perspectivas, la importancia de escucharse, de entenderse, de ser ella misma su prioridad.

Muy probablemente, en este proceso de comunicación interna, de entendimiento y revaloración, se desaten conversaciones que la lleven hacia adelante, y hacia atrás, a cuestionar sus creencias, a enfrentar sus miedos, a liberar sus tensiones emocionales, y muy probablemente, sean estos vaivenes los que le permitan irse encontrando, redescubrirse o reinventarse, hacia nuevas posibilidades u horizontes.

Las posibilidades que propicia el Coaching a través de las conversaciones son un excelente cauce para que una mujer pueda realizar este tipo de viajes a su interior, orientados hacia la meta u objetivo que ella se proponga, con altas oportunidades de autoaprendizaje.

¿Qué te parece? Seguro que, si eres una mujer trabajadora y líder, te hará sentido considerar la posibilidad de trabajar con un Coach, por supuesto, con un profesional de la ICF.

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